¿ Sabes qué es el Síndrome de Rett?

Síndrome de Rett: una mutación genética

“Imagine los síntomas del autismo, parálisis cerebral, Párkinson, epilepsia y desórdenes de ansiedad, en una sola persona…”. La mayoría son niñas con un desorden neurológico de origen genético que tienen un desarrollo normal hasta aproximadamente los seis meses de edad (en su forma clásica, variando su comienzo en las formas atípicas), comienzan con la aparición de síntomas ingresando en un período de “regresión”, que se traduce en la pérdida de habilidades motrices y trastornos en la comunicación que fueran adquiridos hasta ese momento. Desarrollan movimientos repetitivos de manos, patrones irregulares de respiración, epilepsia y problemas en el control motriz. El síndrome deja una discapacidad en las niñas que requiere asistencia máxima a toda hora, en todos los aspectos de la vida diaria.

Fue originalmente descrito por el Dr. Andreas Rett de Austria. En 1954 lo descubre y describe en dos niñas que lo consultaban, pero no se difundió hasta 1983, donde el Dr. Bengt Hagberg lo describe en el Congreso Internacional de Neurología, lo que generó búsqueda de niñas con esas características en todo el territorio de EUA propiciado por la Asociación del Síndrome de Rett de ese país.

Aproximadamente el 80% de las niñas afectadas por el síndrome de Rett (RTT) clásico presentan mutaciones en la región codificante del gen MECP2 (las formas de RTT atípicas presentan afección del MECP2 en un porcentaje menor, 15-20%).

En la actualidad se han descubierto otros genes relacionados directamente con el RTT mayoritariamente atípico, como son CDLK5, FOXG1 Y NTNG1. Las formas atípicas son:
– Forma congénita: inicio neonatal (antes de los 2 primeros meses de vida), con presentación clínica semejante a forma clásica.
– Variante con epilepsia precoz: inicio de las crisis epilépticas antes de los 3 meses de edad, con una presentación dominada por convulsiones de difícil tratamiento.
– Variante con regresión tardía de inicio alrededor de los 4 años, no adquiere el cuadro típico hasta los 10 años.
– Variante con lenguaje conservado: las pacientes conservan un cierto lenguaje propositivo.
– Forma frustra.
En cualquier caso es fundamental realizar un buen diagnóstico para que las personas afectadas por este trastorno reciban el apoyo terapéutico adecuado.
El conocimiento de las causas genéticas del RTT permitirán una confirmación diagnóstica, así como el poder dar a las familias un consejo genético familiar (prevención).
Conocer con exactitud la anomalía genética y poder realizar la correlación genotipo-fenotipo (Proteína mutada asociada a la clínica que presenta) de estas pacientes nos ayudará a dar un prosnóstico evolutivo y de gravedad de la enfermedad a los padres.
El estudio de los factores que agravan la evolución neurológica de estas pacientes (epilepsia, escoliosis, trastornos respiratorios, etc.) permitirá su posible corrección y la mejoría de su calidad de vida.

Síntomas

Cuando comienza el período de regresión con pérdida de las habilidades adquiridas hasta el momento del desarrollo, aparecen las alteraciones en el comienzo de la marcha o de la marcha ya aprendida, movimientos estereotipados o repetitivos característicos como el lavado de manos o también el tapping, desaceleración del perímetro craneal (entre los 5 meses y los 4 años de edad), signos evidentes del síndrome de Rett.
Es importante destacar que esta patología no es una enfermedad neurodegenerativa, sino una enfermedad del desarrollo cerebral, no produciéndose su maduración normal, por lo que se encuentran alteradas todas sus funciones: desarrollo del sistema nervioso central (sensorial, motor, emocional, cognitivo) y del sistema nervioso autónomo. De esta forma los síntomas están centrados en las siguientes áreas:

Aprendizaje y lenguaje con falta de la adquisición del habla o pérdida de lo ya aprendido.
Estado de ánimo, irritabilidad, llanto fácil y desconsolado.
Motora, demostrado por apraxia o incapacidad para controlar los movimientos, pérdida del tono muscular, atrofia muscular, pérdida de la marcha, pérdida de las habilidades manuales.
Respiratoria, presenta patrones respiratorios anormales como hiperventilación y apneas.
Cardiovascular, con alteraciones en la conducción del impulso nervioso a través de las células cardíacas atrio-ventriculares, con consecuentes trastornos del ritmo cardíaco como enlentecimiento de la frecuencia cardíaca (bradicardia) o aumento de la misma (taquicardia). QT largo.
Digestiva, encontramos trastornos de la masticación, deglución y digestión de los alimentos. Las alteraciones en la función del tracto gastrointestinal ocurren como consecuencia del mal funcionamiento del sistema nervioso autónomo que las regula; traduciéndose en dificultad para tragar, bruxismo (rechinar de dientes en forma involuntaria), movimientos involuntarios de la lengua, reflujo gastroesofágico y duodenogástrico (en algunos casos se aconseja la postura de un botón gástrico para la alimentación si el reflujo es severo, tal como para causar neumonías a repetición, otitis, sinusitis), cálculos en vesícula biliar, dolor abdominal por constipación o estreñimiento muchas veces severo con compactación de heces en intestinos.
Corteza Cerebral: se observa anomalía en la conducción con Epilepsia, crisis convulsivas de diferentes tipos y focos. Anomalías en el patrón del sueño.
Locomotora, desviación de la columna vertebral como escoliosis, cifosis. Luxación de cadera. Pie equino varo, marcha de bailarina (en puntas de pie).
El diagnóstico se basa en el cumplimiento de los criterios de diagnóstico clínico. Este se fundamenta en la información de las primeras etapas de crecimiento, desarrollo y evolución continua de la historia médica y de su estado físico y neurológico.

Lamentablemente aun no existe cura para el RTT, sin embargo, algunos de sus problemas asociados a sus condiciones pueden ser tratados. Estos tratamientos apuntan a retrasar la pérdida de las habilidades, mejorar o preservar el movimiento y fomentar la comunicación, educación y el contacto social. Son llevados a cabo por equipos multidisciplinarios de especialidades como pediatría, neurología, gastroenterología, neumonología, traumatología, kinesiología, terapia ocupacional, psicomotricidad, fonoaudiología, psicopedagogía, psicología.

Autoras: Nora Mangano, Mabel Cabejo Mill

Créditos: elcisne.org

Re-edición: Andrea bermúdez

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